Rebote y Remate | El Senado los citó, y los dueños del futbol prefirieron no presentarse

Cuando el debate del ascenso y descenso llega hasta el Senado de la República, ya no estamos hablando solo de futbol. Y, sin embargo, quienes debían dar la cara ni siquiera se presentaron. El conversatorio «Fuera de Lugar: ¿Por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el futbol?» se llevó a cabo sin Mikel Arriola, comisionado de la FMF, ni Francisco Iturbide, presidente ejecutivo de la Liga MX, ambos invitados formales al foro. Su ausencia no fue un detalle menor: fue, en sí misma, una respuesta.

El foro, promovido por el senador Clemente Castañeda, reunió durante tres horas y media a abogados, periodistas, exjugadores, dirigentes y representantes de clubes de la Liga de Expansión como Cancún FC, Leones Negros, Mineros de Zacatecas, Atlético La Paz y Atlético Morelia. Castañeda fue claro: esto rebasa lo deportivo y toca desarrollo profesional, estabilidad económica y oportunidades laborales reales. Dos mesas, consecuencias deportivas, económicas, laborales y de gobernanza. Todo lo que la FMF prefirió no escuchar en vivo.

David Faitelson abrió con una idea incómoda: el futbol logró algo que ninguna otra causa había conseguido, unir a todas las fuerzas políticas en un mismo salón. Y fue directo al hueso al recordar que la Liga MX vendió la cancelación del ascenso y descenso como algo temporal, justificado por la economía de los clubes, cuando en realidad se quedó de forma permanente por el desnivel financiero entre ambas ligas. Un pretexto barato, dijo, y cuesta trabajo darle la contra.

Ignacio «El Fantasma» Suárez fue más allá con una analogía que duele por lo simple: imaginar a un niño de primaria con puros dieces al que no le permiten pasar a secundaria porque la sociedad de padres decidió que sin dinero no hay siguiente nivel. Pepe del Bosque aportó el dato que debería incomodar a cualquier defensor del sistema cerrado: 12 de los 26 convocados al pasado Mundial salieron de la Liga de Expansión. Y Roberto Galván, portero español de Atlético Morelia, lanzó una indirecta nada sutil hacia Santos, el peor equipo de los últimos tres torneos, cuestionando qué mérito sostiene a un club así en primera mientras otros se quedan afuera por decreto.

La respuesta, previsible, no tardó. Pepe Hanan minimizó la participación del portero español. David Medrano fue más lejos, recordando con desdén que Galván «no ha jugado ni un minuto con el Morelia», como si eso invalidara el argumento de fondo. Récord, con Carlos Ponce y René Tovar al frente, remató desestimando todo el ejercicio: según ellos, de nada sirve, y si suben equipos a primera, terminarán desapareciendo. Una profecía conveniente para quien se beneficia del statu quo.

Lo más grave de todo esto ni siquiera se dijo en el estrado del Senado: ya hubo amenazas contra jugadores de primera división y de la Liga de Expansión, razón que explica ausencias que nadie quiere justificar en voz alta. Los dueños del futbol mexicano están inquietos, y con razón. Esta novela apenas empieza, y algo me dice que los siguientes capítulos van a doler más que este.

Si usted, en este regreso a clases busca mejor conexión y estabilidad de internet en su casa, no busque más: Total Play, el servicio más premiado de Mexico, internet simétrico, soporte 24/7, yo le asesoro personalmente al 646 1888451 con atención de calidad.

Deja un comentario

Descubre más desde Argumento Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo