Desde Chapultepec | De la mutilación del Cearte 

Hay decisiones que no pueden tomarse desde una oficina y mucho menos de un solo plumazo. Lo que está ocurriendo con el CEARTE es precisamente una de ellas. El Gobierno del Estado decidió quitar una parte del terreno que durante décadas ha estado destinado a este centro para entregársela al Poder Judicial.

Estoy en contra de que los juzgados se construyan ahí. No considero que sea el sitio adecuado por muchas razones, pero hay dos que me parecen fundamentales: esa manzana se ha cuidado durante años para que tenga una sola vocación, la cultural, y además se encuentra en una zona turística que no resulta compatible con la construcción de un complejo de juzgados.

En el espacio que ahora pretenden quitarle al CEARTE deberían construirse las aulas, salones y talleres que tanta falta hacen para las distintas disciplinas artísticas. También debería construirse un auditorio, uno de esos espacios que Ensenada necesita desde hace muchos años y que seguimos esperando.

No estamos hablando de un terreno abandonado o de un espacio que no tenga un propósito. Estamos hablando de una superficie que forma parte de un proyecto cultural que todavía no ha terminado de desarrollarse. Si el CEARTE necesita crecer, lo lógico sería aprovechar ese terreno para cumplir con el proyecto para el que fue destinado.

Este jueves, durante una reunión de la comunidad artística con el coordinador del CEARTE, Octavio Gutiérrez, se concretó una cita para este viernes a las cuatro de la tarde con la secretaria de Cultura, Alma Delia Ábrego Ceballos. Ojalá esa reunión se realice y que la funcionaria muestre con claridad su rechazo a la mutilación del predio.

No se puede ser tibio en estos temas. Si la Secretaría de Cultura no representa los intereses de la comunidad cultural y no defiende el espacio que tiene bajo su responsabilidad, entonces habrá quienes pidan su renuncia. Y sería entendible que así fuera.

En esa misma reunión también se acordó promover un juicio de amparo para intentar dejar sin efecto la decisión administrativa tomada por el Oficial Mayor del Estado para quitarle terreno al CEARTE y entregárselo al Poder Judicial. Me parece que esa puede ser una buena vía para buscar que esta decisión sea revisada.

Resulta todavía más cuestionable que, al parecer, la determinación se haya tomado sin consultar ni avisar siquiera a la propia Secretaría de Cultura, que es la dependencia que ha tenido en posesión este predio durante las últimas décadas.

Hay que reconocer la unión que ha mostrado el gremio artístico de Ensenada. Músicos, escritores, artistas, gestores culturales y ciudadanos se han unido para defender este territorio. Y es importante que la lucha no termine hasta que se revierta el daño.

Porque esto no solamente se trata del CEARTE. También se trata de establecer un precedente. El gobierno debe entender que las decisiones sobre el territorio público no pueden tomarse a la ligera, mucho menos en lo oscuro y sin consultar a quienes utilizan y dan vida a esos espacios.

El territorio público no le pertenece a la gobernadora, al Oficial Mayor ni a ningún funcionario. Es de todos. Y precisamente por eso, cuando se pretende cambiar su destino, los ciudadanos tenemos derecho a ser escuchados.

El gobierno debe entender, por las buenas o por las malas, que el pueblo merece respeto y que también tiene voz para decidir qué quiere para su ciudad. El CEARTE no debe mutilarse. Debe crecer. Y Ensenada necesita que quienes gobiernan entiendan esa diferencia.

Mtro. Joatam de Basabe, periodista y catedrático.

Deja un comentario

Descubre más desde Argumento Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo