Pluma de Neófito | «Los rumores en Baja California»

«Negar un rumor es afirmar que es cierto,

afirmar que es cierto es un error político,

por lo tanto, lo mejor es ni negarlo ni afirmarlo

porque solo así el rumor desaparece».

Parafraseando a Julio Mazarino

Antes de comenzar esta entrega, deseo comentarles lo que siempre digo: durante mi vida he aprendido diferentes lenguajes y diferentes tipos de lecturas de tal suerte que, tras años de observación, análisis, interpretación y reinterpretación de la información, los hechos y las acciones torno a la inseguridad pública y la delincuencia en Baja California, hoy puedo leer y entender lo siguiente: Cuando un gobierno no hace lo  indispensable, lo necesario y lo legalmente correcto para combatir la delincuencia, este gobierno no puede ser considerado como legítimo porque, a mayor delincuencia, menor autoridad, a menor autoridad, mayor impunidad, ineptitud, corrupción y deshonestidad y, a mayor impunidad, ineptitud, corrupción y deshonestidad, menor legitimidad del gobierno y, a menor legitimidad de un gobierno, es más alta la probabilidad de que sea derrocado, no solo mediante la violencia o la resistencia civil, sino también por medios legales como la elección popular; de ahí que, lo expuesto por Julio Mazarino allá por el siglo XVII entre las páginas 65 a la 70 de su obra «Breviario de los políticos» publicado por Editorial Acantilado en 2011 adquieren mayor fuerza que nunca, y más en tiempos electorales no solo en la entidad sino en todo México. 

Con fundamento en el argumento anterior y de acuerdo con diversas afirmaciones públicas realizadas por Jaime Bonilla Valdez no solo durante su mandato sino también en la actualidad; asimismo, a partir de declaraciones efectuadas por la actual gobernadora de la entidad, Marina del Pilar Ávila Olmeda y, tomando en cuenta algunas aseveraciones hechas por políticos y políticas en Baja California que buscan la gubernatura de la entidad en 2027 puedo asegurar que, la actual clase política de la entidad carece de toda educación y asesoría en materia de control de crisis por motivos de comunicación así como, indiscutiblemente, en lo que se conoce como manejo de la imagen política, ya que todos estos personajes han cometido un grave error: intentar callar los rumores en torno a su persona y su gestión.

Para efectos de esta entrega permítanme definir la palabra rumor: un rumor es una noticia o una información no verificada que se transmite de boca en boca entre las personas o de manera digital tanto en redes sociales como en aplicaciones de mensajería instantánea o, en su defecto, en medios de comunicación tradicionales o electrónicos. Sin embargo, no porque carezca de verificación esto signifique que dicha información sea falsa, incorrecta e inválida como tampoco verdadera, correcta y válida. Asimismo, es importante aclarar que el rumor es un fenómeno de comunicación muy antiguo, tan antiguo como la primera civilización humana, de ahí que puedo afirmar: así como en las antiguas cortes reales el rumor era una herramienta de divulgación de noticias; hoy día ocurre lo mismo en los tres niveles de gobierno y, hablando de ello, los dos últimos gobiernos estatales en Baja California y algunas figuras políticas de la entidad también enfrentan dicho fenómeno.

Una vez hecha la aclaración debo empezar con Jaime Bonilla Valdez, quien durante su administración como gobernador e incluso en la actualidad, en calidad de Comisionado Político Nacional del PT, negó con vehemencia los siguientes rumores:

  • Que él era el autor intelectual de la famosa «Ley Bonilla» y la ampliación de mandato; 
  • Que durante su gobierno se manejó incorrectamente la pandemia y se maquillaron las cifras de COVID-19; 
  • Que durante su gestión hubo una evidente brutal persecución política a opositores y alcaldes; 
  • Que había un marcado y rotundo conflicto de interés en contratos de energía;
  • Que tiene, o ha tenido nexos con el crimen organizado, tanto en su gestión como gobernador y su permanencia en el Senado de la República y 
  • Ser el autor intelectual de las famosas llamadas del FBI a Marina del Pilar Ávila Olmeda.

Solo deseo aclarar que, desde mi perspectiva, Jaime Bonilla Valdez ha sido, después de su amigo íntimo Xicoténcatl Leyva Mortera, el gobernador más nefasto, grosero, prepotente y violento que ha tenido Baja California. Ahora bien, volviendo con el tema de los rumores, recordemos aquellos que ha negado la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda:

  • Rechazó tener acuerdos secretos con Estados Unidos y haber realizado algún pacto con las autoridades del vecino país. Esto en relación a la cancelación de su visa;
  • Refutó haber traicionado a la patria y haber entregado información que comprometía a la seguridad nacional y enfatizó que todo había sido un engaño tramado por Jaime Bonilla Valdez; 
  • Objetó que tuviera vínculos con el crimen organizado en la entidad y rechazó de forma contundente cualquier lazo o vinculación con grupos de la delincuencia organizada, afirmando tener la conciencia tranquila;
  • Negó categóricamente haber mantenido durante su juventud o durante su mandato algún tipo de relación con René Arzate García alias «La Rana», líder del cártel de Sinaloa en Baja California;
  • Rebatió que ella solicitaría licencia o renunciaría al cargo tras los escándalos torno a su persona y
  • Negó que ella tuviera cuentas bancarias en el extranjero.

Pero la primer mandataria estatal no solo negó los rumores anteriores, sino reconoció que otros más eran ciertos como fueron: el caso de los audios con supuestos funcionarios del gobierno estadounidense al aceptar que, efectivamente, era ella quien aparecía en las citadas grabaciones y, algo muy grave, también aceptó públicamente que desconocía el nombre de dicho funcionario y a qué agencia pertenecía; además aseguró que René Arzate García alias «La Rana» y su hermano Alfonso Arzate García ya no están en Baja California y que vienen a la entidad de forma ocasional, por otra parte calificó como «politiquerías» los rumores de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos la está vinculando a la investigación de los hermanos Arzate García y, como para rematar. la gobernadora aseguró que todo esto de los audios con supuestos agentes del FBI era una maraña orquestada por Jaime Bonilla Valdez y otros adversarios políticos.

De igual forma, otra figura pública que está siguiendo el mismo camino de Bonilla Valdez y Ávila Olmeda es la Senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez Padilla, posible candidata de MORENA a la gubernatura, quien negó indirectamente en su cuenta de «X» ser colaboradora del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y, además, calificó como un nuevo mitote la nota informativa de N+ Noticias y también, al parecer, afirmó que todo se trata de una guerra sucia en su contra por parte de sus detractores políticos.

Los problemas de negar constantemente un rumor o una supuesta noticia falsa son: 

  • Se pone en la mesa del debate público el o los temas del rumor o la noticia falsa y esto provoca mayor información sobre el tema que, desde el punto de vista del afectado es desinformación, pero no lo es.
  • Normalmente al final de cuentas, los supuestos rumores y noticias falsas siempre han resultado ciertos.
  • Si se niegan rumores o noticias supuestamente falsos, la permanencia en redes sociales y medios de comunicación se prolongan en el tiempo y el espacio hasta por más de un año.

Ahora bien, es necesario ahondar en lo siguiente: si la Senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez Padilla va a seguir el mismo camino de sus antecesores de andar negando cuanto rumor o noticia aparentemente cierta o falsa, la verdad es que, ella sola, está dando hilo a los medios de comunicación para seguir buscando pruebas de que la noticia o el rumor son verdaderos. Además, si la Senadora con licencia sigue el mismo camino de los dos últimos gobernadores de la entidad, es muy probable que tal vez la señalen de tener nexos con algún grupo criminal de la entidad, quizás no con los hermanos Arzate García pero sí con el CJNG, ojo, no estoy afirmando que los tenga, por supuesto, porque estoy seguro que la futura candidata de MORENA a la gubernatura es igual de inmaculada, honesta, honrada, impoluta y correcta que Jaime Bonilla Valdez, con quién ya se tomó la foto, y Marina del Pilar Ávila Olmeda, de quien por cierto está tratando de deslindarse como gato panza a arriba, porque con eso de que «Yo sí tengo visa vigente de Estados Unidos» y «Yo no colaboro con el Departamento de Justicia de Estados Unidos» es un mensaje político muy claro contra Marina del Pilar Ávila Olmeda, solo falta que diga: «Yo no conozco a René Arzate García alias «La Rana» y su hermano Alfonso Arzate García o algún miembro del CJNG» sin que algún medio de comunicación le pregunte o haga señalamientos al respecto.

Por otra parte, considero que la Senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez Padilla, al seguir el mismo camino que sus antecesores antes de ser electa como posible candidata de MORENA a la gubernatura de Baja California no solo con negar rumores sino también con criticar, censurar, descalificar y volcar su opinión contra los medios de comunicación, los cuales solamente difunden dichos rumores o noticias supuestamente falsos, solo está comprobando que será una gobernante autoritaria, prepotente, altanera y soberbia porque, si bien ella cree que está ejerciendo su derecho a exponer sus ideas, permítanme recordar que, cuando un ciudadano o medio de comunicación critica, señala o denuncia un hecho que posiblemente esté cometiendo una figura política o una autoridad, dicho ciudadano o medio de comunicación sí está apelando a su derecho de libertad de expresión y opinión; pero, viniendo de una figura política, una autoridad e incluso de una candidata a ocupar un puesto de elección popular, lo que ocurre no es el ejercicio del derecho, sino un acto de abuso del poder porque el comentario viene no de la persona, sino del o la poderosa, acción que se conoce como: acto de tiranía, de coerción, de censura y de persecución política de las ideas.

Por lo tanto, con base al argumento anterior permítanme hacer la siguiente reflexión solo para concluir esta entrega:

Si la Senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez Padilla aún no es, siquiera, la candidata oficial de MORENA a competir por la gubernatura de Baja California ya comenzó a censurar a los medios de comunicación torno a un rumor o una nota informativa posiblemente falsa o verdadera, antes de ejercer el poder público, entonces tendré que preguntar: ¿Cómo será su ejercicio si es que llega a ser electa como gobernadora en este 2027?

En fin, ustedes mis queridos lectores tienen la última palabra.


Ricardo Jiménez Reyna.

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